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martes, 10 de septiembre de 2013

Tokio olímpico: おもてなし

Mucho gusto de saludar con ustedes:
El valor de la hospitalidad, eso significa la palabra que ha sido usada para el título de esta entrada y que, además, fue insistentemente repetida en la presentación de la candidatura de Tokio para convertirse en la sede de los Juegos de la XXXII Olimpiada.
Las otras ciudades candidatas, Madrid y Estambul, no pudieron superar la oferta de los tokiotas, que dejaron complacidos a los electores del Comité Olímpico Internacional (COI).
A pesar de unas incontenibles pataletas de la prensa española (era la tercera vez que Madrid se postulaba y fue la tercera vez que perdió) la votación a favor de la capital del Japón fue incontestable.
Como ha sido claro, el COI analiza aspectos deportivos y probablemente muchísimos extradeportivos. El recuerdo, todavía caliente, de las manifestaciones en Brasil, sede del próximo Campeonato Mundial de Fútbol, están claras y fueron lecciones bastante duras que aprender.
A pesar de que la COI declara que el espíritu olímpico es su única inspiración, existen factores económicos que son fundamentales y manifestaciones en las calles, muchedumbres con piedras en las manos que son cobijadas por bombas lacrimógenas y matizadas con balas de goma, no ayudan al espíritu y peor aún al negocio del deporte, menos ver niños pobres en las calles.
Japón ganó gracias a sí mismo. Es decir, se mostró tal como es, aunque bien envuelto en un traje occidental, para la sazón occidental.
Las razones expuestas son, la primera e innegable, la amabilidad: probablemente no tiene parangón en el mundo. Si bien los japoneses no son dados a grandes grupos de amigos que se abrazan en la calle y cantan en coro, hay amabilidad que se desborda siempre.
Es la ciudad más poblada del mundo y aún así es puntual. Se ha ofrecido un puntual cumplimiento del cronograma de preparación de las actividades. Y se cumplirá. El eslogan del transporte público es una actitud permanente: "A tiempo todo el tiempo".
Es una ciudad segura. En 2012 la policía de Tokio devolvió a sus legítimos dueños una suma superior a los treinta millones de dólares que se habían perdido o habían sido olvidados. El delito más común es intentar robar el dinero de las máquinas que venden bebidas.
Es una ciudad cosmopolita. Forma parte del trío de "las" ciudades del mundo junto con París y Nueva York, y en muchas cosas las supera. Todo lo que existe en el mundo también hay en Tokio. Todo.
Es la ciudad con el mayor PIB en el planeta. El COI había considerado que Tokio debía presentar garantías para una futura inversión de 4.380 millones de dólares en infraestructura, debe construir el 60% de instalaciones. En este momento ya tiene un fondo disponible de 4.500 millones de dólares.
Este es el diseño del estadio principal.
Mientras las otras candidatas mostraban garantías económicas de aplicación futura, la capital del Japón mostró una lista de las empresas que ya se han comprometido en ser patrocinadores, una veintena de firmas de primer nivel.
De ahí en adelante los mensajes de la promoción incluyen lo que hace de este país una nación extraordinaria. La comida, la tecnología, la tradición, una ciudad futurista y superpoblada que, a pesar de ello, es profundamente ordenada.
El punto más sensible de la candidatura tokiota fue defendido directamente por el Primer Ministro, Shinzo Abe, quien abandonó antes de hora la cumbre del G-20 para hacerlo, la seguridad luego del accidente nuclear que sufrió la planta de Fukushima.
Abe fue directo: no ha habido ni habrá ningún riesgo nuclear sobre Tokio. La central nuclear está a algo más de 200 kilómetros al norte y el gobierno ha declarado que los derrames de agua contaminada de sustancias radioactivas está controlado. Observadores independientes han cuestionado esta afirmación, pero no han dicho que la capital del país esté en riesgo.
Tepco, la empresa dueña de esa central nuclear, generalmente con el apoyo del gobierno, ha dicho siempre que ese problema está controlado. Pero es evidente que no lo está tanto y que la central sigue manando agua radioactiva al mar, siempre de acuerdo a denuncias no oficiales.
Abe ofreció una inversión de casi 400 millones de dólares y en Japón han dicho que congelarán el suelo que está debajo de Fukushima para detener finalmente el problema. Eso fue suficiente para el COI.
Ahora, ¿cuánto puede trastornar la vida de una ciudad de 35 millones de habitantes si de pronto y por pocos días llegan unos cien mil más? Seguramente que mucho. Por eso, Tokio "encerrará" las olimpiadas en un círculo de ocho kilómetros de diámetro.
Dentro de este círculo habrán otros dos, para dividir las sedes del Tokio central y las de la vecina Odaiba, un conjunto de islas artficiales (construidas con basura), que son el territorio más o menos despejado que existe en las cercanías.
Para el doble veinte se espera a deportistas de 28 disciplinas, a directivos nacionales y a turistas en cantidades inimaginables, en esta que siempre será una aventura para la ciudad organizadora.

Quedo de ustedes, atentamente (este es el peor final de todos, sabrán disculpar).


viernes, 6 de septiembre de 2013

La biografía de Yukio Mishima en trece estaciones

Muy buenas:

De la reciente visita al Museo Literario de Yukio Mishima, que se encuentra en la orilla del lago Yamanaka, han quedado estas trece impresiones sobre el fantástico escritor que comparto con ustedes.

ESTACIÓN 1:
Kimitake Hiraoka nació y murió en Tokio, en 1925 lo primero y en 1970 lo segundo. Adoptó el seudónimo de Yukio Mishima (Kimitake significa "joven guerrero").


ESTACIÓN 2:
Su abuela se encargó de él desde muy niño y sembró los principios de defensa del Japón tradicional, del Emperador como símbolo de la identida nacional, ser un cultor de las tradiciones samurai. Su formación estuvo envuelta por los aromas de la literatura y del kabuki, cultivados por su abuela, una mujer fuerte y trastornada.

ESTACIÓN 3:
Su padre le prohibió que hiciera literatura en la juventud. Se graduó en Leyes Alemanas y trabajó en el Ministerio de Finanzas. Burócrata de día, escritor de noche: enfermó y su padre autorizó que se dedicara a escribir.

ESTACIÓN 4:
Fue propuesto tres veces para premio Nobel de Literatura. Sin embargo, se lo dieron a su compatriota Yasunari Kawabata, quien fue el mentor de los primeros pasos literarios de Mishima. Hay quien dice que Mishima propugnó para que el galardonado fuera su mentor. De él dijo el galardonado Kawabata: "No comprendo cómo me han dado el premio Nobel a mí existiendo Mishima. Un genio literario como el suyo lo produce la humanidad sólo cada dos o tres siglos. Tiene un don casi milagroso para las palabras". 

ESTACIÓN 5:
Quizo ser piloto de la Fuerza Aérea pero no fue aceptado por un diagnóstico de tuberculosis.
Que le impidieran defender a su país como un soldado más provocó en Yukio Mishima una frustración que le acompañó el resto de su vida.
Ciertamente fue un niño frágil. Se convirtió en un hombre disciplinado para la literatura y, luego, también para la actividad física. Una tercera parte de su vida (15 años, sin que haya faltado una vez) hizo tres sesiones semanales de entrenamientos con pesas y era experto en kendo.

ESTACIÓN 6:
Pudo haberse casado con Michiko Shoda y no lo hizo. La señora Michiko luego se casó con el emperador Akihito y es la actual emperatriz del Japón. Finalmente se casó con Yoko Sugiyama en 1958. En los tres años siguientes la pareja tuvo una hija y un hijo.

ESTACIÓN 7:
Yukio Mishima publicó su primer libro a los 14 años y luego vinieron 40 novelas, 18 obras de teatro, 20 libros de relatos y por menos 20 libros de ensayos. También el libreto para un película. Eso puesto en el calendario refleja que escribió al menos 3 libros cada año.
Las obras indispensables son:
  • El bosque en todo su esplendor
  • Confesiones de una máscara
  • El sonido de las olas
  • Sol y acero
  • El mar de la fertilidad: una tetralogía compuesta por Nieve de primavera; Caballos desbocados; El templo del alba; y, La corrupción de un ángel. Este último libro Mishima lo envió a la editorial el mismo día que practicó la ceremonia del seppuku y se publicó luego de su muerte.

ESTACIÓN 8:
Siguiendo la tradición japonesa, quien ha decidido practicar la ceremonia del seppuku debe escribir un poema sobre su cercana muerte. El siguiente es el escrito por Mishima:
El hombre embravecido pronto al rumor del desenvaine
¿Cuánto ha soportado hasta ésta, la primera helada?
Aún, frente a quienes se agolpen despreciando el marchitar de la flor
Ésta, si un día ha de marchitar es porqué ¡bien flor ha sido!
y solo por su dignidad volará al tenue viento vespertino
Poema de muerte de Yukio Mishima


ESTACIÓN 9:
En 1968, junto con unos amigos, fundó la llamada Sociedad de los Escudos. Era una organización independiente, de carácter militar que recibió apoyo de las Fuerzas de Autodefensa del Japón en su preparación. Era grupo poco numeroso que quería actuar para enfrentar la que consideraban una posición débil de las instituciones imperiales y tenían la intención de restaurar la supremacía de la Casa Imperial. Para lograrlo, eran sumisos el Bushido, el código de honor de los samurai.

ESTACIÓN 10:
Defendía la tradición del Japón porque no entedía cómo su país podía occidentalizarse tanto y tan rápidamente. Tenía una posición muy crítica sobre todo con las instituciones políticas, a las que acusaba de no tener firmeza frente a la invasión cultural de occidente y de opacar su país que tenía tradiciones tan sabias y milenarias.


Esta fotografía fue tomada el día de su muerte
ESTACIÓN 11:
El 25 de noviembre de 1970, con sus amigos de la Sociedad de los Escudos, se tomó la oficina del jefe del Comando Oriental de las Fuerzas de Autodefensas de Japón, donde se atrincheró. Desde una terraza cercana arengó a las fuerzas de ese reciento militar para provocar un golpe de Estado que reivindique la condición de liderazgo único de la Casa Imperial, por sobre los poderes políticos impuestos por el general estadounidense Douglas MacArthur.
Los soldados del Comando se burlaron de los cinco desconocidos que querían tumbar el sistema gubernamental japonés.
No es lógico que Mishima hubiera pensado que su asonada iba a tener éxito. Era un escenario preciso, creado por él, para realizar el ritual del seppuku.
Un militante más de la Sociedad de los Escudos practicó el seppuku y el resto fueron juzgados de acuerdo a las leyes japonesas (Mishima dejó instrucciones para que parte de su fortuna se use en la defensa de sus compañeros de armas).

ESTACIÓN 12:
En occidente se considera que la muerte es el opuesto a la vida. En Japón, todo es complementario, el yin y el yan hablan de dos partes que forman un todo equilibrado. De manera que la muerte es el complemento de la vida. La gente no se aferra con tanta desaforada angustia a su vida porque sabe que morirse no pone fin a su camino. Mishima creía firmemente en los rituales de la vida y la muerte, en la purificación del alma y en la transmigración (el alma que pasa de un cuerpo a otro). No hay en su historia muestras de 
"fascinación por la muerte", que no sea el reconocimiento racional y dogmático de la vida y la muerte como existencias complementarias. Difícilmente una persona formada en la cultura occidental puede entender este concepto.

ESTACIÓN 13:   
Cuando murió, Mishima tenía atado a la cabeza un pañuelo con una frase que fue muy común en la II Guerra mundial: "Aunque muera siete veces viviré por mi país".

Las fotografías fueron tomadas del libro produccido por el Museo Literario de Yukio Mishima.

Que estén bien. Me encanta hablar con ustedes.